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¿Por
qué bicicletas eléctricas?
Las bicicletas eléctricas son un medio
de desplazamiento cómodo, silencioso y
de costo por kilómetro prácticamente
despreciable (del orden de 0,50 € por cada
recarga de 6 horas). Permiten desplazarse en estrecho
contacto con el medio y recorrer sin esfuerzo
distancias de entre 22 y 75 kilómetros,
según el tipo de batería que alimente
el motor. La bicicleta eléctrica puede
ser utilizada tanto por adolescentes como por
personas de la tercera edad. Puede emplearse para
ir al trabajo o realizar agradables excursiones
por el campo o la playa. Las pendientes no suponen
esfuerzo por lo que apenas se suda. Con relación
a las bicicletas convencionales son entre un 35
y un 50% más rápidas, según
el tipo de recorrido.
Para que una bicicleta tenga condición
legal de bicicleta eléctrica en la Unión
Europea tiene que:
a) no superar los 40 kg. de peso.
b) proporcionar asistencia únicamente mientras
se pedalea (no debería tener acelerador).
c) contar con un dispositivo que desconecte automáticamente
el motor a partir de 25 km/h.
d) disponer de un motor de potencia no superior
a 250 W.
¿Por qué
bicicletas eléctricas con batería
de litio y no de plomo?
Una bicicleta con batería de litio pesa
entre 17 y 26 kilos, según modelo, lo que
supone casi 10 kilos menos que una bicicleta similar
con batería de plomo. Esto garantiza poder
pedalear sin ayuda del motor en todos aquellos
tramos que no sean en pendiente o con viento en
contra. Si a esto unimos el hecho de que la batería
de litio ofrece más autonomía, entrega
la carga linealmente casi hasta su agotamiento,
cuenta con una vida más duradera y tiene
una tasa de auto descarga muy baja (aproximadamente,
un 8% mensual), se comprenderá que el precio
más elevado de una bicicleta eléctrica
con batería de litio se vea ampliamente
compensado por sus ventajas. Si vive en un piso
y debe verse obligado a subir y bajar la bicicleta
en ascensor, agradecerá haber adquirido
una bicicleta con batería de litio en vez
de plomo, una tecnología, por cierto, ya
obsoleta. Exiten también bicicletas cuyos
motores están alimentados por baterías
de níquel (ni/mh), sin embargo, la mayoría
de los fabricantes están sustituyendo estas
baterías por las de litio por su mayor
eficacia.
¿Qué autonomía
real tiene una bicicleta eléctrica con
batería de litio?
Depende del tipo de batería de litio que
utilice, del peso del ciclista, de la dificultad
del recorrido y de cómo utilice la bicicleta
el usuario. Generalizando, un ciclista de unos
90 ó 100 kilos de peso puede recorrer con
una bicicleta eléctrica alrededor de 45
kilómetros reales, distancia que puede
llegar a duplicarse si el ciclista conecta la
asistencia sólo en pendientes y en aquellos
tramos en los que encuentre dificultad para pedalear.
Una bicicleta con batería de litio es lo
suficientemente ligera como para poder pedalear
en llano sin ayuda del motor.
Para calcular la autonomía real de una
bicicleta eléctrica, en el supuesto de
que su conductor no pedaleara en absoluto y sólo
se desplazara en llano mediante el empleo del
motor, y de que el peso total del conjunto bicicleta-ciclista
fuese de unos 100 kg., sólo hay que multiplicar
el voltaje de su batería (usualmente entre
24 y 36 voltios) por los amperios de la misma
(entre 8 y 12 Ah.) ) y por la velocidad máxima
que puede rendir con el motor (casi siempre limitada
a 25 km./hora). La cifra que nos dé la
multiplicación de estos 3 factores, dividiéndola
entre la potencia del motor (250 w., normalmente)
nos dará la autonomía real teórica
en kilómetros de la bicicleta.
¿Cuánto
dura una batería de litio?
Una batería puede durar entre 3 y 5 años
y admitir hasta 1.000 recargas, si bien a partir
de las 500 recargas, o 2 años de antigüedad,
se produce una disminución aproximada de
la efectividad entorno al 20%. No obstante, algunas
marcas ofrecen programas especiales de sustitución
entre el primer y segundo año para garantizar
su reciclaje.
¿Qué cuidados
exige una batería?
Las baterías de litio no tienen efecto
memoria, por lo que pueden recargarse sin temor
a dañarlas aunque sólo se hayan
descargado parcialmente. Deberá proceder
a una carga completa de la batería cada
dos meses si no ha utilizado en ese tiempo su
bicicleta. Aunque la batería de litio suele
cargarse en un periodo comprendido entre 3,5 y
6 horas, dependiendo del modelo, en las tres primeras
recargas que efectúe deberá mantenerla
conectada al cargador una 8 ó 10 horas.
Nunca deje que se agote del todo la batería
ni la almacene totalmente descargada; ambas cosas
podrían dañar la batería
de manera irreversible.
¿Es suficiente
un motor de 250 vatios para mover con soltura
una bicicleta?
Un ciclista aficionado medio desarrolla entre
180 y 200 vatios de potencia, es decir, algo menos
que el motor de una bicicleta eléctrica.
Además, la fuerza del motor se suma a la
del propio ciclista, por lo que nos encontraremos
en ciertos momentos con valores de entrega de
potencia similares a los desarrollados por los
ciclistas profesionales de elite. Dado que la
asistencia se desconecta automáticamente
al llegar a 25 km/h (salvo en algunos modelos
de la marca Kalkhoff, en los que la asistencia
llega hasta los 40 km/h), no podremos alcanzar
la misma velocidad que un profesional del ciclismo,
pero en cuestas o con el viento en contra muchos
ciclistas nos mirarán sorprendidos sin
entender muy bien cómo hemos podido rebasarles
sin aparente esfuerzo. Además, podremos
desplazarnos en llano a una velocidad sostenida
de 25km/h sin esfuerzo.
¿Todos los motores
de bicicleta empujan con la misma fuerza?
Obviamente, no. Algunos motores, por su tecnología
o ubicación, transmiten a la rueda un mayor
par, y aunque trabajen teóricamente a 250
vatios y su velocidad máxima no supere
los 25 km/h legalmente permitidos por la ley,
empujan con más fuerza; este es el caso,
por ejemplo, de la bicicleta OHM Sport XS 700,
una auténtica bicicleta todo terreno que
sorprende por su empuje. Además, no es
lo mismo que un motor esté instalado en
una bicicleta de alta gama, cuyos componentes
móviles apenas ofrecen rozamiento, que
en una bicicleta de gama baja.
¿La bicicleta
eléctrica puede ser una alternativa al
transporte urbano?
La velocidad media del metro de Madrid es de 17
kilómetros por hora, siendo la velocidad
media del tráfico en superficie de 24 km.
por hora. En Barcelona la velocidad media en superficie
es de 22 km. por hora. Una persona madura y sin
entrenamiento previo puede hacer sin esfuerzo
medias reales en una bicicleta eléctrica
superiores a los 20 km. por hora, con la ventaja
adicional de no tener que perder tiempo en aparcar.
Para trayectos urbanos con radios inferiores a
8 kilómetros la bicicleta es, en la práctica,
tan rápida como el metro o el coche particular,
y tan sólo un poco más lenta que
una motocicleta. No hablemos ya de su utilidad
para transitar por zonas céntricas y peatonales,
o para evitarnos las zonas de estacionamiento
regulado. Si fuéramos conscientes de este
hecho y de las ventajas que nos aporta desplazarnos
en bicicleta, así como del ahorro económico
que esto supondría para nuestro bolsillo,
las bicicletas eléctricas inundarían
las calles de nuestros pueblos y ciudades.
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